“LA JUVENTUD DEBE DECIDIR SU PROFESIÓN EN FUNCIÓN DE SU VOCACIÓN”

SESION No. 476

Proyecto Reformatorio a la Ley Orgánica de Educación Superior

 

Patricio Donoso:

“LA JUVENTUD DEBE DECIDIR SU PROFESIÓN EN FUNCIÓN DE SU VOCACIÓN”

El 3 de mayo pasado,  antes de que se instale esta Asamblea, el  entonces legislador Raúl Abad, como presidente de la Comisión de Educación, suscribió un informe en el cual hacía una serie de referencias a  11 proyectos sobre reformas a la Ley Orgánica de Educación Superior, presentados por 13 asambleístas; menciono  sus nombres con todo respeto,  pues uno solo de ellos sigue en funciones: Raúl Tobar, Arcadio Bustos, Moisés Tacle, Byron Pacheco, Fanny Uribe, Gabriela Días, Ximena Ponce, Diego Vintimilla, Miriam Gonzales, María Cristina Kronfle, Wilson Chicaiza y María Augusta Calle, los 12  pertenecen a diferentes bancadas y a  no menos de seis movimientos o partidos políticos y sólo  uno  se mantiene como legislador, César Solórzano.  Hago referencia a esto porque es clave señalar que el Consejo de Administración de la Legislatura, el 29 de mayo pasado, emitió un alcance a este primer debate, alcance que debe ser tomado en cuenta, en virtud de que es necesario calibrar todas las intencionalidades, justas por supuesto, de los 13 legisladores a través de 11 proyectos de ley.

Este alcance  aborda algunos temas y cómo éste es el primer debate, me permito, con todo respeto por supuesto, hacer tres o cuatro observaciones que son claves, a fin de que la comisión analice y estudie estas observaciones y eventualmente las acoja  para enriquecer una ley que tiene  preocupados a prácticamente todas las bancadas aquí presentes.

Se nos habla de que se registra un crecimiento en la tasa de matrícula bruta en educación superior, es decir, el número de ecuatorianos jóvenes que quieren ingresar a las escuelas politécnicas y universidades en todo el territorio ecuatoriano. Considero que el Estado debe garantizarles el acceso  en virtud de su vocación, no en función de lo que decida la SENESCYT o cualquier organismo gubernamental, o lo que resuelvan  las universidades y escuelas politécnicas del Ecuador.

En esta línea, es  acertado  que se incluyan disposiciones inherentes a la orientación vocacional en los colegios, porque el joven, eventualmente a los 17, quizá 18 años sale a buscar universidad y si no tiene una adecuada orientación y sin pretender ser melodramático, estimados colegas legisladores,   la famosa tasa de retención inicial -ya voy a explicar su concepto- puede ser proclive a fracasos y  a gastos económicos innecesarios e inoficiosos.

¿A que se refiere la tasa de retención inicial?… al número o porcentaje de estudiantes que pasan de primero a segundo año, porque a primer año seguramente entrarán muchos ecuatorianos con derecho, por supuesto, atendiendo su vocación, pero si no ha sido eficiente esa orientación, al segundo año  -lo vemos con frecuencia-  pasan pocos, produciéndose lo que se llama deserción estudiantil, lo que provoca un enorme gasto al Estado, pero hay algo más grave y es el aspecto humano y familiar, el fracaso o la deserción de aquellos jóvenes que habiendo culminado su primer año, se dan cuenta  que esa no es su carrera, que esa no es su vocación, que yo no quería esto o que yo no quería esto otro, marca la vida del estudiante.

Es clave el direccionar inteligentemente, por supuesto, para que cada ecuatoriano resuelva su futuro con cierta preparación y con cierta orientación; si bien  no tenemos la capacidad económica que desearíamos,   la ley debe encaminarse hacia lo correcto, el horizonte no es crear una orientación vocacional para los próximos dos o tres años, sino para las próximas dos o tres generaciones y para ello, debemos ser inteligentemente prudentes.

Respecto al artículo 15, reformatorio del artículo 77 de la ley, obviamente estamos de acuerdo con la promoción de becas para  la formación de cuarto nivel en nuestra juventud, pero pido a la Comisión se revise  la redacción de la disposición, pues se señala que estos programas de becas completas atenderán a por lo menos el 10% del número de estudiantes regulares,  pero en el inciso cuarto algo se habla de la contracción de la pobreza o pobreza extrema que sin duda la hay,  pero es necesario clarificar la norma, para evitar que el día de mañana, este u otro gobierno, se vean en la imperiosa necesidad de mandar un nuevo proyecto reformatorio. Vistámonos de pantalón largo, seamos serios en el tratamiento de esta ley, porque están de por medio nuestros jóvenes a lo ancho y largo de la geografía ecuatoriana.

Simplemente estas pequeñas reflexiones, señora Presidenta de la sesión, porque esta ley es muy importante; la educación  es clave para el futuro de un país que quiere algún día lograr su desarrollo integral.