“DOBLE VOTO DIRIMENTE PARA EVITAR LIMBO EN PROCESOS DE FISCALIZACIÓN”

Sesión 577

Primer Debate Reformas a la Ley Orgánica de la Función Legislativa

Patricio Donoso:

“DOBLE VOTO DIRIMENTE PARA EVITAR LIMBO EN PROCESOS DE FISCALIZACIÓN”

El debate sobre este proyecto es sumamente importante, pues se trata de una reforma a la ley que nos cobija a todos, una ley que hace referencia a la forma de trabajar de la primera función del Estado, la Función Legislativa; respetamos sin duda al resto de funciones, pero hay que ser absolutamente claros, sin vanidades, pero con certeza, decir o decirnos que somos la Primera Función del Estado, lo que significa que hay que ponerle mucho corazón y mucha cabeza a las reformas de la Ley Orgánica de la Función Legislativa, es por ello que la Comisión de Justicia ha venido trabajando, por largo tiempo, con aportes significativos.

Esta ley nos incumbe a todos,  es clave dar una señal positiva al país, hoy que vivimos horas complicadas; debemos ser puntuales y específicos en lo que queremos reformar y quizá uno de los puntos más álgidos y complejos es  la fiscalización, por ello les pido que siendo este el primer debate le pongamos mucha fuerza al tema fiscalización, porque pretéritamente hemos visto con desagrado, tanto nosotros, cuanto la opinión pública, que muchos procesos fiscalizatorios, muchos juicios políticos, han quedado en el limbo, si en el limbo y en el colegio nos enseñaron que el limbo es un lugar donde está y no está nadie,  un lugar al que nadie puede darle significación, salvo el hecho de que no exista el limbo.

No es posible que la primera función del Estado deje procesos de fiscalización en el limbo, porque no hay los votos necesarios en la Comisión de Fiscalización, por eso  me permito sugerir mantener la idea del voto dirimente del presidente o la presidenta de la Comisión, que dicho sea de paso,  considero que sus miembros no deben pertenecer a ninguna otra Comisión para que puedan realizar  su complejo trabajo.

Planteo, señora Presidenta  que el voto dirimente se lo pueda utilizar dos veces, me explico: si no hay los siete votos y no se ha producido el empate, técnicamente no puede ejercerse el voto dirimente, mi propuesta es que se haga uso del mismo para romper el empate o para romper la dualidad de que  el proceso vaya al limbo, por ejemplo: si se registran seis votos a favor y cinco en contra, no hay empate, por tanto actualmente no puede haber voto dirimente, y puede producirse este limbo,  por lo que propongo que cuando esto se dé, el presidente o la presidenta de la Comisión de Fiscalización ejerza “un doble voto dirimente” que garantice a la opinión pública que el proceso del juicio político prosigue o no en el marco de la ley.  Seamos honestos y digamos las cosas como son, no podemos permitir que los juicios políticos queden en el limbo.

El segundo punto que más me preocupa es el referente al proponente de la ley, que no es más que un señor legislador o señora legisladora que propuso un proyecto y casi nunca le vuelven a consultar sobre su iniciativa, porque el ponente de la ley se convierte en el dueño, es más, aquí hemos visto que el ponente de la ley, que es un circunstancial Presidente de una comisión,  incluso a veces, ni siquiera es el, tiene la facultad de poner lo que quiera y sacar lo que le parezca. En el segundo debate dice que se incluye, que observación se excluye  de acuerdo a su criterio.  Esto es absurdo. Mi propuesta  es que el proponente, aquel legislador que tuvo la iniciativa, aquel legislador que estudió el tema, aquel legislador que propone al país a través de la legislatura que algo se convierte en Ley de la República, tenga activa participación en su aprobación  y que  tenga la posibilidad de actuar conjuntamente con el ponente para hacer los cambios, en concordancia con la opinión mayoritaria de la comisión.  Así estamos  dando más fuerza a la comisión en el segundo debate, más fuerza al ponente e importancia al proponente.

Hemos visto tanto en la anterior legislatura, como en la actual que muchos proponentes de un proyecto de ley, casi casi no han podido decir nada, más allá de haber presentado en gestión documental su proyecto, más allá de que el CAL lo haya calificado, es absurdo que el proponente no tenga la oportunidad de decir su verdad, es más, les dan una analogía cuando el proyecto de ley es la iniciativa del Ejecutivo a las respectivas comisiones, vienen ministros delegados de ese Ejecutivo a decir su verdad, en términos prácticos cuando es propuesta de un colega nuestro, en la práctica, casi casi no se escucha.

En otro orden,  creo que debe establecerse una relación un poquito mejor respecto a que una ley sea votada por capítulos, por libros, por títulos, pero sobre todo por artículos. Traigo a colación, señora Presidenta, que alguna vez un proyecto de ley, era el de minería que tenía apenas 19 artículos, muchos estuvimos de acuerdo con prácticamente todos de ellos, excepto los artículos 5 y 6,  y cuando se pidió que se votase por artículos que era absolutamente factible, se negó esa posibilidad. Propongo que se incluya la opción del voto  artículo por artículo, se lo pueda lograr o por lo menos título por título, pero vamos, no es posible que se nos obligue a votar en combo, de un solo toque, inclusive proyectos enormes, como el proyecto de comercio que ya mismo llega al plenario, que tiene creo que mil artículos, no es posible que se nos obligue a votar en combo, porque la capacidad humana de los seres hace que tengamos todo el derecho de decirnos a nosotros mismos estoy de acuerdo con tal parte de la ley, pero en desacuerdo con tal otra.

Estamos discutiendo  las reformas al Código Integral Penal y hay muchos artículos con los cuales no estamos de acuerdo, sin embargo de que el concepto de reformar, actualizar el código nos compete a todos y estamos de acuerdo, por eso es que planteo que conste en la ley, porque en derecho público sólo se puede hacer lo que está escrito, en derecho privado se puede hacer todos, menos lo expresamente prohibido y como esto es derecho público, que conste la facultad de un legislador de pedir que se vote artículo por artículo.

En cuanto a la Unidad de Técnica Legislativa el trabajo que establece la comisión de que la UTL, se ha solidificado me parece bien y estoy totalmente de acuerdo, igual que con el control presupuestario; apoyé en su momento, cuando no fue iniciativa legislativa ni mía, ni de mi bloque el tema inherente a los asambleísta por un día, pero me parece bien, esa es una forma  participar con la ciudadanía, por lo que apoyó la idea.

En relación a  la reducción de plazos para la entrega de información, se lo armoniza de forma tal que se establezcan 10 días como plazo máximo, lo que me parece absolutamente pertinente;  también concuerdo con que el órgano de última instancia en juicio político sea el plenario, porque aquí actúan 137 legisladores que conjugan las opiniones de los 15 millones de ecuatorianos o por lo menos de los 9 millones y medio de votantes, somos los 137 legisladores y la instancia final debe ser, sin duda alguna, el plenario legislativo.

Con respecto al indulto o amnistía deberán ser conocidos por el pleno, por supuesto que si, es un  valor intrínseco de la capacidad legislativa y normativa de la legislatura, el tener aquella prerrogativa.  Finalmente que se requieran dos terceras partes para la destitución de un asambleísta es razón lógica, en virtud de que los legisladores tenemos o debemos tener, por lo menos  la misma medida que un ministro de Estado. Hay que modificar más allá de lo que haya pasado en los últimos tiempos, tiene que ser modificado, porque si queremos que esta ley, que estas reformas sean positivas, pensemos a futuro y no solamente para quienes hoy somos legisladores, sino para el Congreso de la República, para la primera Función del Estado que deberá seguir funcionando, inclusive cuando nosotros no estemos.

No abordo más temas, porque ya muchos legisladores brillantemente lo han hecho y lo hicieron el día de ayer; abordaron un sinnúmero de aspectos a los cuales no me voy a referir. Me he centrado en aquellos que creo que merecen cambios sustanciales, reformas fundamentales para que la Ley Orgánica de la Función Legislativa tenga un valor enorme para esta Asamblea y para los que vengan después.